
Tu impresora atasca el papel: por qué pasa y cómo sacarlo bien
La forma de sacar la hoja atorada importa más que el atasco. Y si atasca seguido, no es el papel.
Un atasco de vez en cuando le pasa a cualquier impresora. El problema empieza cuando atasca seguido — ahí ya no es la hoja, es una pieza que se está gastando.
Y ojo con el primer impulso: la mayoría de los daños de este tipo los hace el jalón para sacar la hoja, no el atasco.
Cómo sacar la hoja sin hacer daño
Apaga y desconecta
Si la dejas encendida, los rodillos pueden moverse mientras tienes las manos dentro y el papel se rompe justo donde no lo vas a alcanzar.
Jala en el sentido en que iba el papel
Nunca hacia atrás. La hoja entró por un camino con rodillos que giran en un solo sentido; jalarla al revés los fuerza y puede desalinearlos.
Con las dos manos y parejo
Sujeta la hoja por las dos esquinas y jala despacio. Si la jalas de un lado, se rasga y quedan tiras adentro.
Abre las tapas que la impresora indique
Casi todas tienen una puerta trasera o superior justo para esto. Sacar la hoja por ahí es mucho mejor que forzarla por la ranura de salida.
Revisa que no quedaran pedazos
Un trozo de papel del tamaño de una uña basta para que vuelva a atascar de inmediato. Alumbra con una lámpara antes de cerrar.
El rodillo no se rompe: se pone liso
Cuando una impresora empieza a atascar seguido, casi nunca es porque algo se rompió: es porque el rodillo de arrastre se quedó liso. Ese rodillo es de hule y trabaja por FRICCIÓN — su textura es lo que hace que jale una sola hoja y deje las demás. Con el uso, dos cosas lo alisan: el polvillo del papel, que es abrasivo y lo va puliendo, y el propio hule, que se endurece con el tiempo hasta perder el agarre. Cuando eso pasa, aparecen síntomas que parecen no tener relación entre sí: dice “sin papel” aunque la bandeja esté llena (no alcanzó a jalar ninguna), o jala tres hojas juntas (patinó sobre la primera y arrastró el bloque), o la hoja entra chueca (un extremo del rodillo agarra y el otro no). Los tres son el mismo problema. Hay un truco de taller que ayuda a confirmarlo y a ganar tiempo: limpiar el rodillo con un paño de algodón apenas humedecido en agua, sin jabón ni alcohol, y dejarlo secar. Si con eso vuelve a jalar bien por unos días y luego recae, el diagnóstico está hecho — el hule ya dio lo que tenía y toca cambiarlo. Es una pieza barata; lo caro es seguir imprimiendo con ella y rasgar hojas dentro del recorrido.
El papel también importa
Papel guardado en un lugar húmedo se ondula, y una hoja ondulada atasca por más nueva que esté la impresora. Guarda el paquete cerrado y acostado, no de pie en una esquina. Y no rellenes la bandeja hasta el tope: deja un dedo de aire.
Preguntas frecuentes
¿Por qué dice “atasco” si no hay ninguna hoja atorada?
Porque el atasco no lo detecta viendo el papel: lo detecta con sensores que miden si la hoja pasó a tiempo por cierto punto. Un sensor sucio o un trozo de papel tapándolo dan ese aviso con la bandeja vacía. Es una de las revisiones de rutina.
¿Sirve soplarle aire comprimido?
Para el polvo suelto sí. Pero no lo uses cerca del cartucho ni de la banda de la cabeza de impresión: puedes meter polvo justo donde no debe entrar. Y nunca aire de un compresor de taller, que trae aceite y humedad.
¿Atasca más si imprimo por los dos lados?
Sí, un poco: el papel hace un recorrido más largo y pasa dos veces por los rodillos, ya con algo de calor encima. En una impresora con rodillos gastados, el doble carta es donde primero se nota.
¿Conviene reparar una impresora o comprar otra?
Si es una impresora de trabajo, cambiar rodillos suele costar una fracción de una nueva y le da años. En equipos muy económicos a veces la cuenta no sale. El diagnóstico sin costo te da los dos números antes de decidir.
Reparadores Garantizados
¿Necesitas que lo revise un técnico?
Diagnóstico sin costo y garantía por escrito, en cualquiera de nuestras plazas.
Sigue leyendo
impresoras
Brother: por qué sus láser son las favoritas de las oficinas chicas
Poco glamour y mucho kilometraje. Qué esperar de sus impresoras y qué se les repara.
impresoras
Canon: cómo elegir entre sus impresoras y qué se les repara
Cartuchos, tanques o láser: la diferencia no está en la impresora, está en cuánto imprimes.
impresoras
Epson: por qué sus tanques de tinta cambiaron el mercado
La marca que popularizó imprimir barato, y lo que hay que saber de sus impresoras y sus proyectores.

